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jueves, 15 de octubre de 2009

Masanobu Fukuoka (2 de febrero de 1913-16 de agosto de 2008)



Masanobu Fukuoka (2 de febrero de 1913 - 16 de agosto de 2008) fue un agricultor y microbiólogo japonés, autor de las obras La Revolución de una Brizna de Paja y La Senda natural del Cultivo en que presenta sus propuestas para una forma de agricultura que es llamada agricultura natural o el método Fukuoka. Nació en la Ciudad de Iyo, en la Prefectura de Ehime.

Lo anterior lo saqué de Wikipedia. Además de sus experiencias naturales en el terreno de la agricultura lo interesante de Fukuoka es no atarse a las "únicas soluciones" porque a veces esos son justamente los "problemas". Creo también que muchos confunden los planteos de Fukuoka con una regreso al primitivismo y si uno lee atentamente su preocupación no es "autoabastecerse y alejarse del mundo sin perjudicar a la naturaleza", lo que quiere es producir más para que todos puedan comer. Es cierto que en sus principios es fundamental la protección de la tierra pero no el sentido que mucha gente de ciudad le da al proteccionismo que tiene mucho de exagerado y extremo, hasta el punto que parecen proteger más la naturaleza que su propia salud. Digamos que Fukuoka enseña a tener la mente abierta, mirar los procesos naturales y saber leerlos y aprender la lección que la paciencia, muchas veces, es más enriquecedora que las soluciones inmediatas. Entre tantas otras cosas.

¡Viejos Chotos!

Es interesante ver como al hablar de los viejos (me incluyo) hablamos como de marcianos. Actualmente hay una enfermedad que consiste en escapar de la vejez o en rechazar la propia vejez hasta el punto de que mucha gente se deprime cuando viejo o se lleva acabo esos "suicidios" programados por la volundad porque no soporta llegar a viejo (una buena solución) Y los otros que se vuelven dependientes hasta extremos fatigosos para la familia, sobre todo "gracias" a un medicina que es capaz de darle sobrevida a los cuerpos descalabrados y los cerebro muerto o a punto de perecer. La vejez es un problema, creo, en la medida que la veamos como una época de total inutilidad por un lado y además que nos empecinemos en que nuestros hijos o nietos nos deban aguantar. Supongo que en veinte años o antes no existirá eso que llamamos jubilación aunque seguramente seguirán protegiendo a las ballenas, al agua dulce y sin duda a los depósitos bancarios mayores a nuestros ahorros de monedero. En unos años, ¿quién va a querer pagar porcentajes cada vez más altos de su sueldo para mantener viejos de hasta 100 años que no se conocen, si a los que se conocen se los va privando de atención?. Tal vez alguien invente algún sistema de pago personalizado para jubilar a los padres de uno, pero tratándose de ellos es mejor abandonarlos y pagarle por la tremenda culpa a un psicólogo que ahora en cuatro años podrán darnos palmaditas en nuestro incosciente como si fueran Sigmund Freud, y en veinte años seguramente serán psicólogos de cursos de seis meses, o intensivos de cuatro horas. Quise creer que las AFJP eran una forma de asegurarse uno su jubilación individualista y bien egoísta. Pero no, ahora esa plata ingresó el océano de la socialización donde desaparecerá en el mejor de los casos para pagar a empleados públicos, mal pagos, inútiles y resentidos, pero no podrá escapar de las manos corruptas de los políticos, así en el futuro sociabilizamos también nuestra miseria. Algo que leí en un mínimo cartel el otro día y me causó gracia: ¡El capitalismo es egoísmo! Realmente me hizo reír porque pensé en quien escribe y pega esos carteles de alguna manera se cree bueno y también supone que el no egoísmo alimenta y educa. Hay tanta gente en este país que sigue culpando de la pobreza a los ricos, cuando a veces los responsables, sí, no soy tan ingenuo o crápula, para no saber que algunos ricos les cabe alguna responsabilidad, también son responsables una enorme cantidad de gente que se cree buena y social como los empleos públicos, los piqueteros subencionados, los políticos incorruptibles, pero que no son instrumento de cambio y en realidad cuidan su puestito.

Hace tiempo leí algo que puede ser una solución o por lo menos lo veo como una solución para viejos que no han ahorrado fortunas para mantenerse y entonces sí tener la atención de los más jóvenes de la familia porque jejeje, "el viejito al morir nos deja tres departamentos y un toco de guita" Decía que leí que en la India a cierta edad, los viejos se van a vivir a la montaña para vivir una vida espiritual y en contacto con la naturaleza, cultivando sus comidas y departiendo con otros viejos. También hay otra solución y es seguir a los 50, como a los 40 chupando, fumando, drogándose y comiendo como cerdos para asegurarse un síncope a eso de los 60 o antes; solución tan noble y digna como la idílica de la montaña, para la que hay que preparar el cuerpo para ganar en elasticidad y salud. No nos pagan nada, cultivamos lo que podemos y sobre todo, si no nos aqueja alguna de esas enfermedades malignas vivimos en una incómoda pero digna situación. Después pensé que por ahí no había que ser extremo como los Hindúes y se podía ir a vivir a una casita en la sierra con otra persona o personas de la misma condición biológica que uno. No sé... El futuro parece llevarnos a una situación incómoda donde poco a poco irán faltando alimentos, agua, aire...La verdad si uno estudia todos los mensajes y los compara con datos no tan desesperados, comienza sentir que hay mucho de ideológico en los planteos catastróficos. La casita y conectado a internet podría también proveernos de algún dinero que luego uno pueda cambiar por comida y, supongo, nuevos placas de memoria. Volver a una vida tranquila, de desconexión de la sociedad de consumo que es capaz y lo hace permanentemente, destruirle la adolescencia a jovencitas con algunos kilos de más, o exigirnos esfuerzos para alcanzar qué? un estado desagradable?


Yo sé que muchos dirán de sus abuelos: "no nos dejó nada y para colmo le agarró la loca y el viejo se hizo hippie y se fue a vivir a la montaña con otra viejita y ahora tenemos que bajar el cadáver de la montaña, cremarlo y volver a subir para tirar las cenizas arriba, porque esa fue su última voluntad: ¡Ay cómo joden estos viejos chotos! Pero también habrá otros a los que les sirva por lo menos el ejercicio de subir y bajar una montaña.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Definiciones para esperar mi muerte. Homero Manzi (Argentina, 1907-1951)


(Dicen que este poema lo encontró Acho entre los papeles de su padre cuando Homero ya había muerto. Tiene aire de consuelo, de compañero, de bronca amainada).

Puedo cerrar los ojos
lejos de las pequeñas sonrisas que conozco.
Escuchando estos ruidos recién llegados.
Viendo esas caras nuevas.
Como si de pronto los mil lentes de la locura
me transladaran a un planeta ignorado.
Estoy lleno de voces y de colores
que juraron acompañarme hasta la muerte
como amantes resignadas al breve paso de mi eternidad.
Sé que hay recuerdos que querrán abandonarme
sólo cuando mi cuerpo hinche un hormiguero sobre la tierra.
Sé que hay lágrimas largamente preparadas para mi ausencia.
Sé que mi nombre resonará en oídos queridos
con la perfección de una imagen.
Y también sé que a veces dejará de ser un nombre
y será un par de palabras sin sentido.
Estoy lleno de voces y de colores.
Unas veces recogidos en el sonambulismo de la marcha.
Otras, inventados tras mi propia soledad.
Con ellos se integrará un cortejo final de despedida.
Se cambiarán en lágrimas y palabras piadosas.
Pero hoy, en medio de lo que todavía no he podido amar;
evoco a los marinos encerrados en las paredes altas de la tormenta;
a los soldados caídos sobre hierbas lejanas;
a los peregrinos que duermen bajo la sombra de árboles innominados;
a los niños que yacen contemplando el yeso de los hospitales
y a los deseperados, que entregan el último gesto
frente al paisaje final e instantáneo de la demencia". .

Homero Manzi (Argentina, 1907-1951)

martes, 8 de septiembre de 2009

EL REGRESO DE OLMEDO

Los mitos tienen esa cualidad de repeler todo olvido. Con el tiempo cantan mejor, o bien, sus cuentos parecen que los reescribe cuando dormimos por la noche ya que en la siguiente relectura le encontramos algo nuevo que no habíamos tenido en cuenta en la lectura anterior; o en sus viejas ideas parecen resolver cuestiones del pasado que ahora ni una equipo de políticos sabios pueden darle solución. Los mitos, no mueren, se ha dicho, pero a veces tambén vuelven como una pesadilla, porque parecen taponar con su inmenso talento el impulso de los que vienen detrás. Hablar de los mitos es difícil, pero lo bueno de este libro escrito por Marcelo Olmedo es que nos habla del otro lado del mito, del lugar donde se ven los retazos, las fisuras y hasta los piolines sueltos del ídolo. No es difícil para un hijo encontrarle defectos a un padre, más difícil es encontrárselos cuando uno también es padre, como ahora lo es Marcelo que si hubiera escrito este libro cuando recién perdía a su padre Alberto ese escrito y el contenido en este, seguramente contarían cosas distintas. Uno se convence al pasar los capítulos que esta biografía la abordó en el momento justo porque, como dijimos, ahora él es padre y además, cuando siente -lo dice al final del libro-, "que ya no le debe nada a Alberto, que dejó todo pago". En otro fragmento se alegra de que su hija ya tiene edad para comenzar a saber que tuvo un abuelo Alberto, que no conoció pero, seguramente, cuando siga creciendo se sorprenderá al descubrir que, por lo menos en este país, al abuelo Alberto lo recuerdan y quieren casi todos.
Alberto Olmedo y su primera mujer Judith Jaroslavsky
en lo que parece el Pilusomóvil, pero fue -en serio- el primer coche que tuvo el negro.

Marcelo Olmedo expuso en esta biografía cómo se pasó la vida compartiendo a su padre con las las mujeres que amó , los amigos que lo rodearon y, sobre todo, el éxito que todavía no termina de aplacarse. No teme mostrarnos a su padre cometiendo esos errores que al sufrirlos en la niñez y adolescencia los juzgamos como pecados mortales , pero luego, ya siendo uno adulto y padre hasta puede llegar a justificarlos y cuando nuestro padre se ha ido nos terminamos culpando de haber aturdido nuestra memoria con momentos agrios, sí, pero que en el fondo no mellan el recuerdo de ese tipo que, como todos, hizo lo que pudo y después de todo nos quería. Este regreso de Olmedo, ahora contándonos su vida cotidiana y familiar es por supuesto diametralmente opuesta al Olmedo público que aún podemos ver en las grabaciones levantadas en Youtube.com. Este Olmedo que sigue regresando y seguiremos queriendo cada día más porque nos alegra la vida cada vez más y con mejor sonrisa.
Nota: Algo que me impresionó es darme cuenta que Alberto murió a la edad que tengo yo ahora, por lo tanto en un tiempo más seré más grande que Olmedo, luego de haber sido más grande que Piluso. Es así a estos tipos no los afecta la vejez y el olvido está muy lejos de ellos.

lunes, 13 de julio de 2009

El fuego y la palabra

Anoche, cambiando de canal, me encontré con una Burt Lancaster maduro, completamente exacerbado y con una Biblia en la mano que me sedujo de inmediato. Después apareció Jean Simmons con ese rostro hermoso y aniñado vestida con una túnica virginal y desde ese momento no pude dejar de ver una película que hablaba de evangelistas desatados, periodistas escépticos, creyentes desesperadamente ingenuos y perversos manipuladores. Eran la 1 y media de la madrugada y la película terminó finalmente a las 3 y media de la mañana sin lograr que mi atención se rebajara a bostezos o arrepentimientos.
El fuego y la palabra, también conocida como Elmer Gantry, basada en la novela homónima de Lewis Sinclair, es una verdadera joya donde Burt Lancaster muestra el gran actor que fue y sólo el director de este film, Richard Brooks y el genial Luchino Visconti supieron valorar. Brooks, no sólo se mostró en este film en un afinado maestro en el difícil arte de convertir una buena historia literaria en una excelente película, también lo hizo en Los Hermanos Karamazov, Lord Jim y A Sangre Fría, sólo por nombrar las más recordadas y fue realizador de dos western sobresalientes: Los profesionales, donde volvió a participar Burt Lancaster y Muerde la bala. Así también dirigió dos enormes versiones de las obras de Tennessee Williams, La gata sobre el tejado de zinc (1958), con Elizabeth Taylor, Paul Newman y Burl Ives, y Dulce pájaro de juventud (1962), film en el cual volvió a colaborar con Newman.
Es interesante el papel que seguramente Lewis y Brooks hacen jugar a los evangelistas: ingenuos próximos a la locura mística o decididamente oportunistas e hipócritas, conductores tantos unos como otros de una masa atemorizada ante las sorpresas que da la vida y sobre todo la muerte. La novela fue escrita en 1927 y seguramente puso a la luz lo que las sociedades occidentales estaban a punto de parir con la llegada al poder de Stalin a la Unión Soviética, Hitler en Alemania, Mussolini en Italia y pronto Franco en España, el estado absoluto, la figura del iluminado, etc.. etc… Hoy día, la lectura que se puede hacer de este Elmer Gantry es distinta a aquella de los años 30. El predicador carismático capaz de seducir hasta al demonio y es presa de los mismos pecados que intenta ahuyentar, adquiere un carácter irresistiblemente ingenuo y humano por que puede reducirse a un concepto que en la película se plantea dos veces: es bueno caer en el pecado para poder salir de él y así volver a caer tantas veces como el cuerpo te lo pida. Un juego donde lo hipócrita es desbaratado por una idea hedonista más próxima a nuestros días.
No se puede dejar de relacionar esta historia con Leap of Faith, el film donde Steve Martin interpreta a un pastor circense, de hecho éste film le debe mucho a la película de Richard Brooks: en un momento Burt Lancaster realiza un paso de baile y se desliza locamente como cualquier músico de rock and roll de la época sobre el púlpito como años después lo hará Steve Martin, en lo que seguramente debió ser un tributo al gran actor y a este film.

lunes, 4 de mayo de 2009

El diario del Chef

Estoy buscando chef o chefas, o ambos, para conversar sobre el maravilloso mundo de la comida y luego, si da, escribir un guión en conjunto. Yo puedo escribir un diálogo, el chef un Appetizzer, que viene a ser un aperitivo, antes a eso se lo llamaba picada o vermú. Luego escribir una secuencia que pone todo patas para arriba, entonces el cocinero se manda unas mollejas al champagne y así hasta el postre. Cualquier cosa comunicarse conmigo a: agarciamolt@hotmail.com

Pink Panther 2


La primera me había resultado bastante floja, incomprensiblemente floja teniendo en cuenta que estaba interpretada por un actor genial como Steve Martin. Lo que hizo y hace Martin en esta Pantera no es una copia al carbónico de ese maravilloso Inspector Clouseau si no que el norteamericano le da sus toques gimnásticos tan personales y extraordinarios, pero igualmente algo le faltó a la primera historia que interpretó como Clouseau y eran sus chistes orales. Tal vez se quiso mezclar al viejo estilo de Sellers con el personaje que encarna Leslie Nielsen en la Pistola Desnuda. Este camino lo llevó a la confusión y a un montón de chistes malos. Ahora parece que se puso el acento en el razonamiento ridículo (no absurdo) y la comedia slapstick que tan buenos resultados da siempre a actores como Steve Martin. Esta segunda vez se lo rodeó de una serie de figuras como Andy García y el oponente multipatas del Hombre Araña quizás para darle a la película un toque de gran producción, pero realmente éstos actores no le agregan ni una gota de la gran presencia que, recuerdo, le daba David Niven. Tampoco estas actuaciones estelares le agregaron nada del humor que debería acompañar a Costeau en un contrapunto que sólo se ve en un momento: la lucha entre Clouseau y el inspector inglés por saber cuál de los dos es más "deductivo", al mejor estilo Sherlock Holmes. Reno, vuelve como el ayudante Pontón, en un personaje que realmente parece un error del casting. Pontón debería parecerse, tanto física como psicológicamente al Cabo Reyes de EL Zorro. En cambio Jean Reno acompaña y repite una admiración por su jefe que nadie le cree. Además fuerzan la presencia de dos hijos de Ponton que cumplen el rol de aquel sirviente oriental que esperaba a su patrón siempre con una precisa emboscada para poner a prueba los reflejos del inspector. Mejor, mil veces mejor, el cambio del jefe de policía, sólo que se hubiese esperado más golpes y castigos de los que produce Clouseau cuando se desplaza, aplomadamente por la vida. Mejor, mil veces, ésta segunda parte con respecto a la primera. Algo superior el guión y la trama también al llevarnos otra vez al diamante la Pantera Rosa, una joya preciosa que, lamentablemente, todavía no ha vuelto a brillar como en los tiempos de Peter Sellers (Me salió un final de viejo crítico de cine).

miércoles, 22 de abril de 2009

¿Nos tomamos un Pamplemusa Neuss? No, yo tomo Toronja Neuss.


El pomelo, según informa una página web en la que caí buscando la diferencia entre un pomelo y una toronja, me asegura que es la fruta cítrica de mayor tamaño y, por lo que enseguida explica, la de nombres más cambiantes y raros ya que se la conoce con el nombre de toronjo, toronja o pamplemusa. Este último realmente me sorprendió.
Como suele ocurrir en internet, en la página se dice que "no se conoce con exactitud el origen del pomelo", para enseguida -y sin temor a contradecirse- asegurar: "aunque numerosas investigaciones señalan que se trata de un cruce natural entre el naranjo dulce y el pummelo (una especie diferente) producido en Barbados, en las Indias Occidentales. Desde allí, su cultivo se extendió por todo el Caribe, y posteriormente a los Estados Unidos, donde comienza su producción a gran escala". Mirá vos...

sábado, 11 de abril de 2009

Gardel no inventó el tango, pero él le dió la última mano de sentido y pasión.

Gracias a Internet encontré dos documentos valiosísimos que unidos dicen más que separados. Se trata de dos grabaciones de Mi Noche Triste, considerado el primer tango canción presentable en sociedad. Las dos grabaciones pertenecen a Carlos Gardel pero lo interesante es que la primera es de 1917, cuando recién nacía el tema y la segunda, trece años después, en 1930. Siempre se ha dicho que el tango tuvo letras prostibularias o demasiado simples hasta que Pascual Contursi escribió Mi noche triste sobre el tema musical de Samuel Castriota, llamado Lita, los versos que ya son como uno de los tantos himnos que parece no entregarse al olvido. Vayamos a la primera grabación del 9 de abril de 1917.

Al escucharla no parece un tango y hasta tiene más aires Andaluces que porteños. Se diría que lo más tanguero que tiene el tema es su letra. Esto tiene una explicación y es que la música de Mi noche triste es un plagio de una obra de El Príncipe Cubano (Alias de Angel Sánchez Carreño), un personaje que quedó ligado al tango no por el robo que aparentemente le hizo Castriota si no porque desde 1924 actuó y condujó los show del mítico Chantecler, una de las tantas catedrales de la noche de aquellos años. El tema original que "inspiró" la música de Mi noche triste fue Rosa, un bambuco, un género musical de la costa colombiana con fuerte influencia de la música nativa, africana y andaluza, leo en una página de internet. Esto explicaría muchas cosas salvo que lo que canta Gardel no es un bambuco solamente y menos un tango total. En realidad es una música contaminada por tantos ritmos que uno termina por pensar: ¿cuándo terminó de nacer el tango? Vayamos a la segunda grabación.

Han pasado 13 años de la primera versión y el cantor ha madurado pero la música también. ¿Qué ha pasado? Es simple. El tango es la fusión de muchas melodías y ritmos que son interpretados por diferentes instrumentos que ponen su sello y su raza. De esa mezcla salen los nuevos géneros musicales o también perecen en su fusión. En el caso del tango, en el 17 escuchamos a un joven cantante que viene de hacer milongas, vals, zambas, cuecas y por supuesto esos primeras letras imposibles de hacerlas públicas frente a un público masivo (hay una entonación pícara de Carlitos cuando habla de la cama que muestra esa tendencia a la segunda intención de las primeras letras). Es difícil suponer que el tango nació con tonos serios y contenidos: debió ser tan simple, casi una broma. El Gardel del 17 canta cuando han pasado más de treinta años en que Buenos Aires convocó a una masa de inmigrantes, criollos, indios y negros, en Buenos Aires y Montevideo, se ha entremezclado la milonga, la habanera, la música guaranítica, todo el caudal que la guitarra española ha reinventado en cada rincón del país y todas las músicas bajadas de los barcos y sus pasajeros. Todas esas intenciones, amores, frustaciones y necesidades, sumado a la música, los músicos y los instrumentos aportaron algo al tango pero algo le faltaba. Lo que restaba era un último instrumento, un decir, un sentido", y eso que faltaba terminó siendo una voz, la voz de Gardel, y sobre todo un modo de interpretar de ese francés que terminó siendo más porteño que el Cabildo. Es él quien simplifica y redondea esa creación llamada tango. Las grabaciones por supuesto son terribles y parecen que Gardel estuviera cantando en el fondo del conventillo mientras nosotros, apoyados en la puerta de entrada, disfrutamos felices de esa voz que escuchamos lejana, familiar y maravillosa.

lunes, 6 de abril de 2009

X-Men Origins: Wolverine (Carcayú)


Dicen por ahí que esta película está en internet. Aparentemente hubo una filtración en la Twenty Century Fox y la publicaron en red. También que un periodista de la Fox News fue echado de su trabajo por haber admitido en su blog que bajó la película en un santiamén y la vio con placer en su computadora. Igual pienso que no puede ser considerado como piratería aquello que aparece en tu casa sin la utilización de ninguna técnica sofisticada y con intenciones de comercialización. Veo lo que me permite la técnología, y mientras no comercialice eso que bajé de internet no estoy cometiendo un acto delictivo. De ser así, en los comienzos del cine se debió condenar a muerte a aquellos que después de ver una película iban corriendo a su casa a contársela a su familia.

sábado, 4 de abril de 2009

X-Men Origins: Wolverine . ¡Qué goloso era mi oso!

En este caso no se trata tanto de hablar de la película si no de cómo un señor grande como yo pudo ver en su casa una película norteamericana que todavía no se estrenó ni siquiera en Estados Unidos. Todavía se discute si ésto de bajar películas de internet es ilegal o es simplemente la modernidad que obligará a quienes hacen plata con estos materiales a cambiar de estrategia o de soportes. Por mi parte me parece que las cosas son así y si la máquina de tejer dejó sin trabajo a millones de artesanos y luego las fibras plásticas obligaron a los productores a bajar los costos de las telas realizadas con fibras puras, porqué ahora las productoras no deberán adecuarse a estos nuevos medios. Quizá deban estrenar en internet a una sola hora y un solo día el film para aquellos que quieran verla en una pantalla de computadora y así adelantarse a que le piratéen la película, para luego estrenarla en pantalla grande. No sé. Pero algo tendrán que hacer. Después de todo los productores de cine, asociados a las grandes fabricantes de reproductores fueron presa de la misma sociedad de consumo que ayudaron a construir. Acaso, ¿cuando "obligaban" a la gente a cambiar semestralemente de equipos con mayores prestaciones y mejor calidad no sabían que esos avances iban a perjudicarlos a ellos? Yo sospecho que sí y que estamos más preocupados o nos sentimos incómodos de saber que al bajar película le sacamos algo a alguien pero no sabemos muy bien a quién. Creo que la cosa es simple: Si bajamos música y películas por internet para escuchar en casa estamos aprovechando aquello que la tecnología te ofrece... Es como escuchar música en una radio, Ahora si yo hago mil copias de música o cine y la vendo en la calle estoy aprovechándome del esfuerzo de otro tantas veces como copias hago. Volvamos a Wolverine y esta extraña copia de trabajo que se convierte en un valioso material didáctico para entender cómo se hacen estas películas tan divertidas. En la pelea final con que siempre nos agasajan estas películas hasta se puede observar la colchoneta donde cae el actor para no lastimarse, los cables y la estructura bocetada de la "peligrosa" y gran torre que sirve de ampuloso escenario. Luego la torre se cae. En realidad se derrumba un dibujito que, no niego, le quita dramaticidad y realismo al asunto pero bueno, después de todo que quieren: la bajé de internet en dos horas . El film es coherente con lo que se espera de él. Ni más ni menos. Igual existen ciertos guiños para los seguidores de la saga en papel que hace muy recomendable verla junto a alguno de esos expertos en X-Men. La copia, salvo esos cables o garras inexistentes que Woverine esgrime con maestría, está muy buena y me siento contento de haber visto una película en mi casa que dificilmente vaya a ver al cine. En cambio sé que un seguidor de estas películas prefiere verla en una sala con todos los efectos insertados y sin cables saliéndole a los actores de su cintura. Uno, que es tan desconfiado, piensa: ¿"Es posible que semejantes productoras sean burladas en algún punto de la producción del film. Y además, que alguno de los técnicos y artistas gráficos que participan de estas producciones no tema que la productora pueda identificarlos y consecuentemente perder el trabajo en lo sucesivo?"Uno, que es tan desconfiado y viejo y cree que a esas empresas no se les escapa nada no puede creer que se les escape algo y hasta piensa. "No es ésta otra forma de promoción y también de freno a que el día del estreno salga en internet una copia grabada de la pantalla (es contradictorio a la línea de pensamiento que sigo, pero siempre pensé que estas copias las hacía la misma productora) y en una o dos semanas salga la copia DivX?". Será así. La cuestión es que esta película me cuenta la vida de Wolverine. Término este que quiere decir Goloso, en alusión una especie de osito que vive en el hemisferio norte, bien arriba y que vive solo y está en extinción, y no tiene nada que ver con la pantera o gueopardo y otros apelativos que le dieron en las traducciones españolas, supongo, para no tener que dar tantas explicaciones como ahora estoy dando. Y su vida me desayuna con una serie de cuestiones muy conocidas por los seguidores del comic pero para mí un verdadero festival de novedades: Es inmortal, es canadiense, tiene un hermano mutante oso, juntos estuvieron en la guerra civil norteamericana, en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, en Corea no, pero sí en Vietnam y y antes de tener esas afiladas garras que son su característica esencial, le crecían unas garras de hueso, supongo de menor calidad y débiles, bah, unas uñas enormes pero quebradizas. Y no cuento más, vayan a un cine y paguen la entrada como es debido.

sábado, 14 de marzo de 2009

Más que Sinécdoque resultó una tautología

La sinécdoque es una licencia retórica mediante la cual se expresa la parte por el todo. La sinécdoque es una de las maneras más comunes de caracterizar un personaje ficticio. Frecuentemente, alguien es constantemente descrito por una sola parte o característica del cuerpo, como los ojos, que vienen a representar a la persona.

Tautología es una redundancia "explicativa" debida a una calificación superflua; por ejemplo: "una novedosa innovación".

La película hay que verla. De hecho es la primera película de un guionista que ha demostrado que sabe contar una historia por entrevesada que sea. En ¿Quieres ser John Malkovich? funcionó como en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. También funcionó esa trama de un hermano que a mí siempre me pareció un doble legalizado, en El ladrón de Orquideas y donde se abusaba de ciertas situaciones, pero no recuerdo bien, me parece que esas situaciones eran también el recorrido de un guión en proceso. De ese tipo de abusos, exagera ya en en Human Nature y logra un nivel perfecto en una película donde hasta Jim Carrey está equilibrado y , dirigida, justamente, por Michel Gondry, el mismo de Human Nature.
Lo que pasa con Synecdoche, New York es raro. Una excelente idea... donde quizá vuelve otra vez al tema de la representación, al principio pensaba que era el doble el tema, pero no... es la representación, uno representando algo en la vida... quizás un papel que nos fuerza a ciertas cosas sin quererlo. Bueno, en la película justamente el protagonista es un director de teatro que se dispone a representar lo que ya ha sido representado, lo que ya ha sido vivido, lo que ya ha sido sufrido, pero esos mismos protagonistas se convierten en sus ayudantes, bueno, hay que verla... pero también quiero aclarar que la sensación es que las ideas de Kaufman desbordaron y complicaron la historia. La película no sólo es larga si no que hay cierta repeticiones de situaciones en busca, sospecho, de que el espectador comprenda qué está viendo. Y en esa repetición se vuelve obvio algo que merecía otro camino de resolución. Es posible que Kaufman, como director, no esté a la altura de sus guiones. En su rol de director se ha peleado con el guionista. Y realmente un director es también un traductor y simplificador de tramas. Acá hay algo confuso que al mismo tiempo termina por parecer repetivo... Habrá que seguir viéndola.

Cerezos en flor de Doris Dörrie

Doris Dörrie narra una historia de amor entre dos personas comunes con fuerza y maestría. Sin duda la mejor película de esta directora alemana de la que vi Sabiduría Garantizada y el documental Cómo cocinar su vida, en ambas, evidente la temática budista. Recuérdese: los dos hermanos que viajan a Japón para terminar viviendo unas semanas en un monasterio Zen. mientras en el documental Dörrie cuenta la vida de un Tenzo, un cocinero Zen, que en el escalafón de los monasterios japoneses suele ser uno de los monjes más importantes. En Cerezos en Flor el espíritu budista está todavía más presente justamente por su ausencia, ya que la directora al librarnos de toda las ceremonias y durezas la práctica de este budismo descarnado, ha dejado al descubierto que el zen es la vida misma, o peor o mejor que eso, es lo más cotidiano convertido en algo excepcional. La chiquita que vive en el parque danzando Butho, equivale a la visión zen de la vida y acompañara a ese oficinista aburrido que se ha quedado sólo a reencontrarse con su mujer y así alcanzar la iluminación. En ese momento, Doris Dörrie nos brinda, frente a el monte Fuji, una de esas escena bellas y conmovedoras imposibles de olvidar, que parecen servir para levantarnos el ánimo cada vez que la recordamos.

Watchmen

Watchmen fue un comic que ahora se convirtió en película. La historia se desarrollaba a lo largo de una serie de capítulos que, lamentablemente, no leí. Ni siquiera sabía que existía. Pero tampoco sabía que existían los hombre X y la primera y segunda parte de ese traslado al cine me gustó. Me cuentan que Watchmen fue en los 80 una novedad para el género porque mostró a los superhéroes como seres humanos torturados y diría más: extraviados y algo pervertidos, si fue así es un buen antecedente de lo que luego impulsó a convertir a los superhéroes de comic en casos de psiquiátrico. Esto en realidad puso las cosas en su lugar, ya que occidente se ha construido sobre la imagen de un superhéroe-dios que termina siendo, traicionado o abandonado por la gente que elige como compañeros y muere como el peor de los esclavos. El detalle bastante perturbador es que el que digitó semejante dramón fue nada menos que Dios, es decir el otro Dios, el padre, a su otro Dios, el mismo que otro, pero en función de hijo. Borges decía que creer en un sólo Dios dividido en tres convertía a lo sufrido por el Cristo en un acto circense, ya que si sos Dios no te puede pasar nada, es como los golpes que recibía Karadagián..
Bueno, vuelvo a Watchmen y mi desilusión porque me pareció demasiado pretenciosas las problemáticas de los personajes y el conflicto mismo. Para quienes la vieron sabrán y entenderán porque hablé de Dios, la traición y la redención. Me habían comentado que la característica de estos superhéroes era justamente que no eran super porque no tenían poderes, pero tampoco eran personas normales... y que sólo había un sólo personaje con superpoderes, bueno, bueno, pero con los poderes del Doctor Manhatan (que no termino de entender porque anda en bolas todo el tiempo y cuando va a la televisión se pone traje y corbata), se pasaron de la raya... En fin... No me gustó el planteo, ni lo personajes... Y menos Nixon con esa nariz más larga de la que tuvo en realidad.

lunes, 5 de enero de 2009

Woody Allen: Ese gran urbanista de pasiones breves

Vicky Cristina Barcelona. Me pareció mejor film que El sueño de Cassandra, inclusive tiene algo más atractivo que Match Point. Es cierto que la presencia de Bardem y Penélope Cruz en el papel de dos artistas desbordado que toman vino a toda hora le imprime para bien una atmósfera de convulsión a las habituales problemáticas de Allen, siempre relacionadas con las parejas o el dinero. Cassandra la vi como un despliegue Dikenseniano de las pasiones por la sobrevivencia, en cambio, en Vicky Cristina ubicó varios norteamericanos en un espacio que para Allen debe parecerse al atractivo infierno de la locura. La pregunta que surge es si Woody Allen realiza historias sobre personas o sobre ciudades. Por supuesto que esto es limitar la obra de Allen, pero me parece que es imposible sacar la historia de Match Point del trasfondo de Londres. Igual en una película que filmó en París (que no recuerdo el título) la historia, sin que uno lo advirtiera se convirtía en un musical de amor que planteaba ese velo mágico e ingenuo que la generación de Allen tenía sobre la ciudad luz. No quiero detenerme a ejemplificar Manhattan o Annie Hall porque es obvio: allí los personajes son netamente neoyorquinos y la ciudad a veces es más protagonista que los mismos protagonistas. Ahora en Barcelona los personajes norteamercianos son invitados a vivir en plena convulsión y experimentar ese carácter tan español de la pura sinceridad que rompen todos los esquemas y expectativas dejandolos a los yankis en carne viva. Por supuesto el resultado es que huyen de Barcelona como si huyeran de Vietnam. Y sobreviven desplegando las ceremonias de los burgueses psicoanalizados que permiten ocultar los sentimientos y los deseos más profundos bajo el manto de la racionalidad.

martes, 16 de diciembre de 2008

El día que la Tierra se detuvo (remake)


La vi en una copia que realmente me sorprendió. Un Tele cine de mucha calidad. Con un poco de falta de brillo y en un archivo chico, pero buen sonido y una imagen más que pasable. ¡Ah!, además en inglés. Comienza bien pero después decae por varios problemas en el guión y en la actuación de Keanu Reeves. Cómo será la dureza de su interpretación que el robot muestra rasgos más humanos y sensibles que el actor.
Hay algo interesante cuando plantean que el cuerpo del ET es una especie de préstamo y que recién nace con ese nuevo "traje"de piel, pero igual resulta incomprensible porque durante toda la película se mueve como un títere empalado. El único rasgo de alguna sensibilidad lo muestra cuando se come un sandwich mirando a los seres humanos, distante, como si estuviera viendo un capítulo de Animal Planet. Es que Keanu Reeves interpreta a una especie de burócrata del cosmos que viene a advertir a los hombres que están haciéndole mal al sistema por no cuidar al planeta y como lo reciben a los balazos y el presidente no lo escucha, decide pasar al plan B: exterminar a la raza humana. Pero por suete, casi al final de la historia el ET escucha 30 segundos de un tema de Bach, ve a una mujer abrazando a un chico y un chico negro puchereando porque su padre está muerto y claro el extraterrestre parece de bronce, pero ¡qué joder! algo se le mueve dentro y cambia de idea. Durante toda la película uno espera que el extraterrestre muestre alguna de las habilidades que supimos alabar en Neo y reparta algunas piñas, pero no nos da el gusto, acá no pelea contra seres virtuales sino con seres de carne y hueso y además es una especie de conservadorista de la flora y fauna del planeta contra esa especie maligna que es el ser humano, así que, cuando se pone en acción revolea con su mente objetos y personas y directamente mata a su oponente ¡pero ojo!, después, saca una pomada parecida a la que venden los chinos para curarse de cualquier cosa y los revive. Es que el extraterreste en el fondo, muy en el fondo de algún agujero negro es una buen tipo.
A diferencia de otras películas similares, en esta está ausente el presidente de Estados Unidos. Su lugar lo ocupa una ministra de guerra (la actriz de Misery) que ordena tirarles hasta con gomeras a los ET y cuando se da cuenta que estos son superiores de verdad se ilumina y es dominada por el sentido común de una directora de escuela y pretende dialogar. Entonces aparece un desquiciado que le ordena arrasar con los Et. ¿Quién es? Nada menos que el presidente de los Estados Unidos (¿Bush?). Uno no entiende si el presidente estuvo todo el tiempo mirando otra película porque "ya se probaron todas las armas y ninguna hizo la menor mella en los Et entonces, ¿para qué ordenar un ataque?". La llamada es tardía y tonta. como también es absurdo el planteo de estos ET ecológistas y "pacifístas" que para contrarrestar la "brutalidad del ser humano" deciden exterminar a los humanos. ¿Se imaginan a los jóvenes de Greenpeace bombardeando los barcos que pescan ballenas y dejando flotando en el mar a marineros coreanos y japoneses desventrados por las explosiones? Volviendo a la película ¿No era suficiente con destruir los centros de poder y las armas? En fin. Digan que Bach compuso algunos temas cargaditos de mística para contrarestar estos ataques extraterrestes y que el visitante tiene algún gusto musical si no, no sé cómo hubiera terminado todo. Uno piensa también si con tantos aparatos sofisticados que despliegan porque no se le ocurrió, , sintonizar una FM de música clásica de la tierra antes de venirse al divino cohete hasta acá. Lo más grave es que en mitad de la película uno comienza a imaginarse los tics y gags que reproducirá la película en broma que seguramente filmarán en uno o dos meses.
Por último, la película hubiera ganado si le daban más letra al robot en detrimento de ese otro aparato: Keanu Reeve.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Unos pequeños pasos


Cuando llegamos al mundo nos enchastran los pies con tinta. Este sistema para identificarnos no existía cuando yo nací. En nuestra época nos ponían una pulserita con el nombre y el apellido de nuestros padres. Los tiempos cambiaron y la desconfianza debió crecer. Supongo que habrá habido padres que elegían hijos lindos y los cambiaban por los propios. ¿Más lindo? No creo porque cuando nacen a uno le parece que esa pelota hinchada, colorada y con moretones de tres round de castigo es la cosa más hermosa del mundo. Estos son los pies de mi hija. Pata ancha de Tehuelche la criatura pese a que su madre es blanca, rubia y de ojos celestes y yo castaño, el clásico mediterraneo de abuelos andaluces, catalanes, romanos y unas gotas de un abuelo alemán ario ario, sólo que el viejo pobre nunca fue nazi, porque se vino antes del 33 a la Argentina y tampoco le caía simpático el cabo austríaco; parece que admiraba al Kaiser Willhem. Comento esto para que no parezca que le hecho la culpa a mi pobre abuelo de lo que voy a contar. pero la sangre debe tirar. Apenas nacia mi hija escuché este comentario "¡Qué lastima que la nena no salió rubia como la madre!". Alguien agregó: "Lo importante es que salió sanita". Lo dijeron al lado mío sin ni siquiera preocuparse por pensar que podía molestarme semejantes palabras. No me sorprendieron para nada esas palabras las había dejado caer mi madre, la abuela de la nena e hija y nieta de alemanes. En realidad estaba diciendo: "¡Qué pena!: la nena salió más parecida a mi hijo que a la madre! Por suerte no ocurrió ésto. La nena es una mezcla proporcional de lo mejor de la madre y lo mejor que tengo yo: si es que se puede contabilizar como cualidades el amor por el vino tinto, las películas, los asados, bailar, reír, las sierras y caminar. Ya en el terreno de los defectos tengo cierta testarudez en trabajar en lo que quiero, de vez en cuando, muy de vez en cuando. En esto la nena algo heredó porque primero quiso saber cuál era su vocación, cuando la descubrió se puso a trabajar como una esclava en aquello que ama. Y en eso yo no soy tan fanático como ella que tiene una constancia que tal vez provenga de lo mejor de la madre, como la belleza de ella, y no de mí. ¿Qué más puedo agregar? Estoy orgulloso de la nena que hace más de diez meses estuvo viviendo afuera y en estos días regresa, me aseguró, para no volver a viajar. No saben cómo la extraño, creo que en estos meses no viví, no pensé como es debido, no dejé pasar un momento sin pensar en ella y extrañarla. Es que estas ausencias hacen que uno respire menos aire, duerma intranquilo, hasta se vuelva uno creyente en cualquier cosa para ilusionarse que se puede manejar los destinos de los otros a control remoto. Eso es amor, verdadero amor. Lo demás son metejones, calenturas, risas porque sí. Sorpresas y también desengaños. Es así.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Los H de V

¡Vamos los H de V!

De brujas y exorcismos



Me acuerdo de esa mujer que se llamaba a sí mismo"sanadora", aunque era una brujade bruja a secas. La mujer estaba casada con un hombre que tenía cara de monaguillo y por lo que contaron luego había sido seminarista pero, supongo, en algún momento mostró cierta desviación mental y se lo sacaron de encima. La iglesia en ese sentido sólo permite un solo argumento irracional y de eso vive. La mujer utilizaba unas usadísimas y engrasadas cartas españolas para adivinar presente, pasado y futuro del consultante. Generalmente toda persona padecía algúna maldad de un familiar o pareja y obligaba a realizar una terapia que consistía en llevarle una foto para que la mujer en una especie de confesionario instalado en la terraza de su casa realizara una ceremonia de exorcismo cuyo buen resultado quedaba registrado cuando en la foto mostraba una especie de manchón provocado por una quemadura. Algo que no era extraño ya que en ese confesionario había cinco velas encendidas, aunque la mujer juraba que ese manchón nada tenía que ver con las cinco llamas.

Si ese exorcismo fracasaba el que tomaba cartas en el asunto era el marido. Este poseía un cuartito que parecía un consultorio con camilla y todo, sólo que en una mesa aparecían nuevamente las velas: de tres colores diferentes. El hombre me explicó que el primer "tratamiento" consistía en una serie de rezos que alejaban el mal y podía realizarse sin la presencia del consultante. Para cerciorarse de que estas oraciones habían cumplido acabadamente su cometido se encendían dos velas que, en cierta manera, corrían una carrera, si una de las velas se consumía más rápido que la otra el mal había expirado pero si era al revés había que seguir "trabajando" para ahuyentar el mal. El segundo tratamiento se realizaba con el perjudicado presente y acostado en la camilla. El hombre se negó a dar mayores detalles pero sólo agregó que debía vestirse con una sotana y utilizar agua bendita. Esta gente se veía a sí mismo como médicos y actuaban y se movían como tales. En el momento que los entrevistaba llegó una pareja y la mujer, resignada, me dijo: "Ay, pobre gente. Te dejo un ratito porque tengo una urgencia". Y se fue media hora. Cuando volvió sonreía satisfecha: "le había dado paz".

Entre las sogas

José Martín. El Adrián le pega a Guillermo, 2007 acrílico sobre tela 110 x 110 cm.

Anoche soñé esta historia. En el sueño, sabiendo que dormía, me pareció genial: Un hombre decide ser campeón mundial de boxeo. Entonces inventa una Federación o Asociación y reta secretamente al campeón mundial de otra Federación y Asociación. Dado que su reto es tan secreto no se entera nadie y menos el campeón. Por lo tanto, el desafiante gana por ausencia del otro un título mundial que ahora, despierto, es completamente virtual, por no decir, absurdo. La historia cerraba de la siguiente manera: el hombre llamaba a los medios de prensa de su pobre país que sin preocuparse por constatar la veracidad de la noticia y deseosos de sobresalir en algo, respondían en masa. El hombre, feliz, frente a los fotografos decide sacarse una foto con su hijo, un bebé de ocho meses, y no se le ocurre mejor idea que posar simulando una guardia boxistica frente al bebé, quien a su vez, sintiéndose amenazado o por acción refleja le tira un gancho de derecha a la mandíbula del padre y este cae al suelo noqueado. Momento que los fotógrafos aprovechan para sacar la gran foto del campeón vencido por un bebé.
Al despertar me di cuenta que tonto era todo y que genial fue el doctor Freud.