domingo, 14 de noviembre de 2010
El juego de Arcibel (Edición digital) en Amazon.com
Tanto dolor que hace reír. Luis García Berlanga
Se ha muerto quien a mi gusto mejor ha sabido reírse de las tristezas y miserias de la vida. Buñuel tenía humor en su situaciones burlescas pero no era la materia prima con la que se valía para armar sus "misterios religiosos", en cambio Berlanga sabía izar la ironía y llevarte sobre las olas hasta descubrir nuevos continentes. Sólo enumerar tres de sus películas lo ubica en la historia del cine entre los maestros dignos de llevar aureola: Bienvenido Mister Marshall, El Verdugo y Plácido. Esta última, me entero hoy, fue nominada al Oscar 1963, estatuilla que ganó ese año, 8 y medio, de Fellini. Visto ahora, a la distancia, no sé si te cambio una figurita de Plácido por, 8 y medio, sin que ésto se interprete como un menoscabo al gran Fellini, que tiene en su filmografía, sin dudar, las figuritas más díficiles y excepcionales de ese gigantesco álbum que es el cine. domingo, 12 de septiembre de 2010
Miren y envidien
domingo, 5 de septiembre de 2010
sábado, 21 de agosto de 2010
El juego de Arcibel (Edición digital) en Amazon.com
qué se trata la obra y, si le interesa, comprarlo; en este caso aprovecho para comentarle que si le intersa mi libro sale 8 dólares y creo que 4 libras en Inglaterra. - Se puede leer con la luz solar directa a la pantalla ya que no provoca resplandor.
- Las fuentes se han mejorado para poder leer las palabras con mayor nitidez.
- Mejor diseño
- Es todavía más liviana que sus modelos anteriores, aseguran que 15 % más ligera y pesa menos que un libro de bolsillo.
- Las baterías duran un mes.
domingo, 18 de abril de 2010
La última cena
Esta Última Cena que no cesa, y en la que los criados como católicos hemos participado de chicos, mientras otros ya adultos se siguen sintiendo convidados al banquete, se le debe reconocer la maravillosa brillantez como puesta escenográfica sagrada.Mi posición es un tanto soberbia, y quizás etnocentrista, pues deja de lado las manifestaciones religiosas de otras culturas que -seguramente- juzgaban el hecho sagrado que perpetraban para alcanzar la atención de sus dioses, como el mejor y más certero acto. Piénsese en los Mayas que desconyunturaban a chicos de ocho años, y luego de largas y coreográficas martirizaciones les arrancaban el corazón para brindarle energía a ese cosmos siempre hambriento. Pero salvando lo atroz del ejemplo, para ellos debió ser un momento cargado de una emotividad y sacralidad que nosotros sólo podemos juzgar como criminal.
Lo cierto es que la Última Cena de Jesús con los discípulos se repite desde ese día en cada misa, en cada iglesia, capilla y espacio donde un sacerdote, asumiendo el rol protagónico, convierte el pan en carne y el vino en sangre mientras los feligreses pasan por ser los discípulos de ese maestro. Lo único distinto a esa primera vez, quizás sea la ausencia de Judas Iscariote, papel que seguramente, en las primeras misas nadie quiso asumir y ese olfato fino de gran publicista que siempre tuvo la iglesia prefirió hacerlo a un lado.(Agregado en 2013. No hay caso el poder clerical me nubló la vista: Judas Iscariote somos nosotros, los feligreses; esa culpa que nos tiene atado como una bola de presidiario. No, si San Pablo supo cómo traer al redil a los esclavos, haciéndolos prisioneros de su propia carnalidad.
Este largo prólogo en realidad quiere llegar a expresar que el hecho de esa ultima reunión tuvo un ilustrador a la altura de las circunstancias. No fue la única representación pictórica, por supuesto, pero para los occidentales al hablar de la Ultima Cena no podemos dejar de asociarla con el fresco realizado por el gran Leonardo Da Vinci.
Es tal esa impronta estética en nuestra mente que como veremos a continuación artistas, diseñadores y también publicistas se valen de ella para contarnos algo nuevo sobre esa vieja y Ültima Cena.
Esta es la Última Cena de Luis Buñuel de su película Viridiana,

Esta es la de Los Soprano
Voy a seguir en otro momento porque incluir las fotos me tiene loco y tengo miedo de darle una patada a la computadora)f
domingo, 21 de marzo de 2010
Mario Bunge: "Ya no soy gorila"
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En un reportaje que le realizó Ricardo Carpena para la La Nación, el físico y epistemólogo se definió como ex-gorila y contó cuál era el espíritu que llevó a muchos de su generación a rechazar al peronismo. Me parece interesante porque ayuda a comprender el peronismo, sobre todo a aquellos que siguen repitiendo "Yo al peronismo no lo entiendo" como pose, en algunos casos, y también para esquivar cualquiera definición ideológica.
-¿Entonces dice que ya no es gorila?
-No, soy mono tití (risas). No soy ni gorila ni chimpancé.
-¿Y qué cambió en usted?
-Eramos tan apasionadamente antiperonistas que no fuimos capaces de hacer un análisis objetivo del peronismo. Más aún, usábamos categorías políticas europeas. Creíamos que el peronismo era una forma de fascismo. Y no lo es: es original, es un tipo de populismo. Creíamos también que Perón era bruto. Es falso. Era inteligente, no sólo habilidoso, y tenía cultura histórica, al fin y al cabo era profesor de historia militar en el Colegio Militar. Lo menospreciamos y por eso no lo entendemos. Gino Germani, que fue el fundador de la sociología moderna en la Argentina, se fue del país en 1966 y al año siguiente me visitó en Montreal. Le pregunté: "¿Por qué te fuiste de la Argentina? ¿Por la persecución? No -me dijo-, me fui porque fui incapaz de entender al peronismo. Todavía hoy no lo entiendo". Y es así: quien no entiende al peronismo no entiende el país.
-La incomprensión del peronismo es casi lógica, por ejemplo, cuando se ve que conviven la izquierda, la derecha, el centro.
- Sí, pero hay ciertos aspectos que son muy originales. Por ejemplo, Perón quiso modernizar la Argentina. También otros militares progresistas como el general Savio o como el fundador de YPF, el general Mosconi. El partido dominante, conservador, no quería modernizar nada.
jueves, 11 de marzo de 2010
Un cuento de Augusto Monterroso "El Eclipse", que explica mejor a los Mayas que muchos tratados.

.» - Si me matáis - les dijo - puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura. Los indígenas se miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén. Dos horas después, el corazón de Fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz del sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían los eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles...»
sábado, 27 de febrero de 2010
miércoles, 23 de diciembre de 2009
AVATAR
domingo, 29 de noviembre de 2009
Empanadas momificadas
viernes, 27 de noviembre de 2009
Tumores y Humores

Esas células oscuras saben juzgar sin jamás juzgarse a sí mismas porque ellas son el modelo y exigen que las otras células se conviertan en aquello para lo que no están preparadas, o sea, en células malignas. Es un circuito cerrado, es su cosmos patético y triste y, lamentablemente, es también su propia destrucción.
En general, la mayoría de las células puede evitar este ataque sin sentido, pero muchas veces logra turbar el orden basado en una armonía que tiende a la vitalidad y a la reproducción, o sea la alegría y la felicidad, sensaciones que la célula maligna desconoce, porque si tuviera alguna consciencia de lo que destruye en su avance por perturbar la vida, dejaría de hacerlo. Pero jamás lo hará. Así, cuando logra desbaratar el orden, la célula maligna logra su cometido y sumerge al conjunto en la apatía, el disparate, en una inercia de muerte que da inicio al tumor, la putrefacción y la muerte.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Mi futuro según los Horóscopos de La Nación y Clarín
Hoy te levantaste con las energías renovadas y de buen humor, pero las noticias que lleguen hasta ti lograrán cambiar tu carácter.Amor: Tu moral entrará en conflicto. Tu pareja exige cosas que tú no estás dispuesto a cumplir. Lo mejor será sincerarse y negociar.Riqueza: Invertir en tu capacitación es ir a lo seguro. Los que estén al frente de un comercio notarán que las ventas mejoran.Bienestar: No sabes guardar un secreto y eso hace que la gente no confíe en ti. Aprende a no ser tan boca floja, nadie querrá contarte nada.
En Clarín
Promueve nuevas asociaciones laborales y obtiene ganancias concretas. No espere, si sabe aprovechar las situaciones que se presentan obtendrá bienestar.
Estuve leyendo los horóscopos de los diarios La Nación y Clarín. Se supone que en unas pocas palabras puedo saber qué me depara el futuro. La sensación que tengo al leer el horóscopo de mi signo en La Nación es que la persona encargada de -supongo-analizar las estrellas y dar su veredicto para la jornada en curso tiene un ojo demasiado inclinado a percibir lo negativo. Hace días que me pronostica malestares, peleas desastres financieros o algo peor: "un cambio radical". Y ya sabemos que a nadie le gusta encontrarse de pronto en situaciones completamente nuevas y extremas, por lo menos a mi edad.
Mi observación sobre la visión negativa del horoscopero no es caprichosa: leáse el resto de los signos del día y se podrá notar esa tendencia a señalar negatividades más que alegrías.
Nótese también que el horoscopero trabaja sobre frases ciclotímicas, por llamar de alguna manera a la intención de levantarnos el ánimo para enseguida, darnos un mazazo y dejarnos poco menos que sin aliento. Como ejemplo la primera oración: me levanto con energías renovadas y feliz pero pronto "las noticias que lleguen a mí" harán que cambie mi carácter. Es cierto que ésto se puede interpretar de muchas maneras y la que uno supone acertada es que terminará por tener un día endemoniado.
En cuanto al pronóstico zoodiacal de Clarín, las cosas son más simples, positivas las más de las veces y brevísimas que es, en definitiva, lo que se espera de un Horóscopo, que por lo menos le permita vivir el día con la ilusión de algún regalo del cielo y no, como el de La Nación, que en su signo se vea reflejado lo mismo que vemos en la realidad: desastres, crímenes y mucho dolor.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Si la cosa funciona - Otro Woody Allen, el mismo, pero cada vez mejor
Woody Allen en esta película no tiene necesidad de extenderse mucho en describir el entorno donde hace jugar a sus personajes, porque está de regresó en el mismo New York que supo inventar y sus espectadores conocemos tan bien.Los personajes tampoco nos resultarán desconocidos, y menos el protagonista, -su alter ego- que mueve los brazos y dice los infaltables y magníficos chistes grouchonianos como sólo Woody Allen y bueno, su inspirador sabía hacerlo.
El resto es el conflicto que ha utilizado tantas veces: la visión hiperintelectual de la vida contra la naturaleza, el deseo, la felicidad... Pero no por repetitivo resulta vacío y menos aburrido. Parejas que van, parejas que vienen y la película termina como le gusta a Woody Allen en una fiesta donde están los ex con sus actuales parejas y la moraleja final. La felicidad no dura siempre pero cuando una la disfruta es mejor aprovecharla y no hacer muchas preguntas. Después de ver casi todos sus películas uno nota que Woody poco a poco a logrado simplificar cada vez más las situaciones y afinar sus chistes para alcanzar cierta perfección que muchos distraidos pueden atribuir al cansancio la vejez, bla, bla. Es maestría. Después de ver la película, uno agradece profundamente salir contento y satisfecho, igual que después de comer el plato preferido en el lugar donde uno mejor se siente y cada día parece que lo preparan mejor.
domingo, 1 de noviembre de 2009
El Juego de Arcibel en Ebook
Acabo de editar como ebook o libro digital o elibro, como más les guste, mi novela El Juego de Arcibel. Fue escrita antes de la versión definitiva del guión cinematográfico que se utilizó para filmar la película homónima que dirigió Alberto Lecchi y se estrenó en el 2003.El libro, como es lógico desarrolla situaciones y personajes con las características que sólo permite ese universo infinito que es una novela. Esta experiencia me llevó a pensar que antes de escribir un guión conviene este desarrollo narrativo largo de la historia y no la escritura de notas aisladas que luego sirvan a la redacción del guión. De todos modos, no nos engañemos son dos cosas distintas con espacios de desarrollo económicamente distintos.
Siempre imaginé que la novela llevara una especie de apéndice con el reglamento del juego, el tablero y las fichas para que uno pudiera armarlo, bueno, no lo agregué aquí porque en la web y gratuitamente se puede descargar todo esto: sólo hay que ir a eljuegodearcibel.com.ar.
Para comprar el ebook se debe ir a esta página de Mercado libre que te permitirá pagarlo por un sistema de pago utilizando diversos sistemas. El precio es de 10 pesos.
Si te aferrás al pasado te volvés Escoria
Hoy fui a ver Escoria, esa obra armada y dirigida por Muscari, que planta en escena a un grupo de actores que tuvieron su cuarto de hora en la televisión o en el teatro. La obra me recordó un documental de un director suizo, Daniel Schmidt, que describía la vida de un grupo de cantantes de ópera que no alcanzaron (uno estaría tentado a decir: la nota), pero digamos, no cumplieron con las expectativas de su época o, su voz, se quebró antes de que hubieran podido reunir el suficiente dinero para poder mantenerse en la vejez. Los ancianos ocupan en la película un asilo donado por el gran Giuseppe Verdi para darle cobijo a artistas del bel canto abandonados a su suerte.Las diferencias con el fantástico documental de Schmidt, llamado Il Bacio di Tosca, parecen ser muchas, aunque si uno hila fino, resultan no ser tantas. En el Il Bacio se habla de cantantes que nacieron o templaron su voz en largos estudios con cantantes de su época. Escoria reúne un poco de todo. Otra aparente diferencia es la manera de asumir su sitúación. Los ex cantantes están convencidos de que a su manera, y pese a su situación provisional, fueron primeras figuras. En cambio, en Escoria, la mayoría, afín a nuestra idiosincrasia, asume que en realidad no merecieron la fama, pero tampoco el olvido, pero ese desprecio de sí mismos, ese llanto por la propia minusvalía se mantiene poco tiempo. Basta que alguien le raspe la cáscara de la humildad a cualquiera de esas personas, para que emerga, airoso el personaje monstruoso que terminará expresando que fue un incomprendido, injustamente olvidado por los celos de los demás o alguna confabulación inenarrable. No todos muestran la hilacha de su resentimiento, pero la mayoría. Osvaldo Guidi, hay que reconocerlo, de entrada se muestra como un marginado por quién sabe qué oscuras logia. Guidi aclara que alguna culpa tuvo él, al no negarse a asumir en un año, tres personajes en tres programas distintos o, algo así. Tres personajes en un sólo programa que le valieron consecuentemente el Martín Fierro al mejor actor de reparto que terminó por dejarlo fuera de la televisión, del teatro y de la vida. Envidias y celos que en definitiva troncharon una carrera que no debía terminar justamente, en esta obra de teatro, me refiero a Escoria.
El resto del elenco nos cuenta que igual a Guidi, sufrieron el olvido luego de sufrir el éxito, pero las razones de la interrupción televisiva o teatrales pasaron por otros lugares distintos a la confulación.
Julieta Magaña parece asumir que su llegada a la televisión fue un impulso ligado más a su apellido que a su vocación. Y parece contenta de tener una estela de admiradores que rondan los cincuenta años. Paola Papini, si bien asume su filiación con María Aurelia Bisutti, da a entender que un embarazo la sacó de la ruta, y luego no pudo regresar al camino materno. Es obvio decir que su madre podría haber encabezado este elenco de Escoria, con más derecho que cualquiera de los que participa: el nivel de éxito que tuvo María Aurelia Bisutti durante casi dos décadas está sólo a la altura del olvido que cayó sobre ella en las siguientes dos décadas. Pero quizás Bisutti era demasiado estrella estrellada para Escoria, y por eso hace dos años Muscari prefirió hacer con ella un unipersonal : "Piel de chancho" que también se ofreció en el Teatro del Pueblo.
Gogo Rojo no cuenta su alejamiento de las tablas como una tragedia, parece más bien una decisión tomada para vivir más tranquila, pero demuestra enseguida, cuando se quita una blusa y deja casi al aire unos pechos bastante dignos y se lanza a bailar un ritmo sesentistas, que aún perdura en Gogo mucho de aquello que fue. Cristina Tejedor, Marikena Riera y Héctor Fernández Rubio (el portero Efraín de Señorita Maestra) hablan de su momento de gloria pero no parecen decididos a abandonar la ilusión de que son actores de reparto, y pueden regresar a la televisión. También está Liliana Benard que pasa la mayor parte de la obra de aquí para allá sin demasiada letra, casi interpretando a la gordita buena que le conocimos en cientos de programas, pero termina por asumir ella sola el final, donde demuestra sus verdaderas condiciones de actriz eclipsadas por el encasillamiento que sufren los obesos en la televisión. Luego hay dos personajes que uno estaría tentado a no considerar como salidos del riñón de los artistas. Willy Ruano y Noemí Alan. Willy porque salió de un programa de televisión como Alta Tensión donde los jóvenes hacían mímica sobre temas musicales. Un comienzo parecido al que tuvo Guido Süller que fue susano de Susana Giménez , sólo que Willy, aparentemente no tiene hermana o una hermana tan especial como Silvia Süller ,y comenzó a actuar en programas de televisión y cine hasta hasta que desapareció de los medios para regresa de vez en cuando como un objeto de nostalgia o en Gasoleros, a raíz de que Panigassi había bailado en Alta Tensión. Willy es el clásico muchacho simpático que debe estar contento con lo que hizo y puede, como hace, exigir que le paguen por las repeticiones en el canal Volver de las películas donde trabajó, pero su paso a retiro efectivo no puede ser juzgado como una tragedia. En cambio, Noemí Alan, pese a sus comienzos junto a Sofovich y Porcel, pone de manifiesto en la obra que por esa estúpida foto junto al Tigre Acosta que marcó su carrea nos hemos perdido una excelente actriz. Realmente es una pena porque en sus tres o cuatro intervenciones en Escoria ,uno percibe ese fuego sagrado que trabajado puede -y quizás esta obra se lo permita- incursionar en otros textos y otros personajes que los que hasta ahora le conocemos.
Muscari realizó un excelente trabajo reuniendo a todas estas personas desesperadas en volver a ser personajes, por ser convocadas para contar las historias de otros; en ser otros. Ellos, que ahora por envidias, porque ya están viejos o gordos se sienten huérfanos de luces, aplausos, sonrisas y sin un libreto a mano, lograron, gracias al director, que por primera vez valoraran el libreto más importanta que es la historia de su vida, sin prejuicios y descarnadamente.
Muscari también logró entretejiendo los deseos, dolores y miserias de cada uno proyectar algo que a la larga padecemos todos y los artistas, -ellos siempre tan extravertidos, tan dados vuelta como una media y dispuestos a mostrarnos hasta sus cicatrices más desagradables-, saben hacer sin vueltas: prestarse a ser espejos para que nosotros nos miremos.
miércoles, 28 de octubre de 2009
El secreto de sus ojos

