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domingo, 14 de noviembre de 2010

El juego de Arcibel (Edición digital) en Amazon.com


Sigue en Amazon.com El Juego de Arcibel con un nuevo y mejor diseño. Le recuerdo que Amazon permite bajar unas diez páginas aproximadamente gratuitamente.

Próximamente Crimen Zen, un libro de cuentos de Daniel García Molt en Amazon


Tanto dolor que hace reír. Luis García Berlanga

Se ha muerto quien a mi gusto mejor ha sabido reírse de las tristezas y miserias de la vida. Buñuel tenía humor en su situaciones burlescas pero no era la materia prima con la que se valía para armar sus "misterios religiosos", en cambio Berlanga sabía izar la ironía y llevarte sobre las olas hasta descubrir nuevos continentes. Sólo enumerar tres de sus películas lo ubica en la historia del cine entre los maestros dignos de llevar aureola: Bienvenido Mister Marshall, El Verdugo y Plácido. Esta última, me entero hoy, fue nominada al Oscar 1963, estatuilla que ganó ese año, 8 y medio, de Fellini. Visto ahora, a la distancia, no sé si te cambio una figurita de Plácido por, 8 y medio, sin que ésto se interprete como un menoscabo al gran Fellini, que tiene en su filmografía, sin dudar, las figuritas más díficiles y excepcionales de ese gigantesco álbum que es el cine.
España tuvo en los 80 una especie de Berlanga, en Almodovar, o por lo menos yo lo veía así, hasta que sus historias se fueron volviendo tristes y como es lógico comenzaron a gustarle a los norteamericanos. De melodramas pasaron a ser dramas. Así, el Almodovar de las historias raras pasadas por el tamiz de su mirada incisiva, y ese humor de disparate. pasó a contar historias raras, con algunos momentos brillantes, pero sin ese fuego de las primeras que no vamos a exagerar diciendo que eran obras maestras pero parecían ensayos previos de la obra maestra que, a mi buen saber y entender, no ha terminado de cuajar. Para mi la mejor película de Almodovar sigue siendo Atame. Pero todo esto para decir que Almodovar no es Berlanga y Berlanga no es Almodovar. Y aunque parezca mentira, Berlanga fue sexualmente para España más liberador que Almodovar,. Pedro acompañó un proceso que fue Luis quien empujó y cultivo semillas de liberación en la dura tierra franquista. Con sus textos siempre picantes, que lo hacía tan parecido a los personajes de Buñuel interpretados por Fernando Rey y, a propósito, ¡qué parecido salió Berlanga en esta foto de arriba a Fernando Rey!.
Bueno, sólo resta saludar al gran director que cierra su filmografía, en realidad sufría de Alzheimer así que esa cabeza ya hacía tiempo que había clausurado el escritorio. Despedir al recopilador de textos eróticos y pornográficos y como homenaje resucitador recomiendo volver a ver Plácido, y por supuesto, El verdugo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Miren y envidien

Una cafetera expresso, el sueño del pibe gracias a un regalazo de mi amigo A.A... A un costadito tiene un tubo que larga vapor y calienta la leche para hacer los capuchinos... Estoy chocho, sólo espero no quedarme ciego como Balzac por pasarse noches enteras escribiendo y tomando café.

sábado, 21 de agosto de 2010

El juego de Arcibel (Edición digital) en Amazon.com

Acabo de publicar en edición digital de mi novela El juego de Arcibel en Amazon.com. Es decir que si usted cuenta con esos equipos para almacenar y leer libros -la misma distribuidora Amazon le ofrece a la venta uno llamado Kindle Store o puede bajar gratuitamente un programa lector de libros para PC-, primero puede descargar unas ocho o diez páginas para averiguar de qué se trata la obra y, si le interesa, comprarlo; en este caso aprovecho para comentarle que si le intersa mi libro sale 8 dólares y creo que 4 libras en Inglaterra.
Existe una posibilidad para inscribir el libro en la opción de impresión en papel, igual que la empresa editora Bubok.com donde también está El juego... Claro que si uno tiene alguna de estas tablitas mágicas que están a 139 dólares las más chicas y unos 189 las grandes puede darse el lujo de conectarse inalámbricamente con internet ubicarse en Amazon y comprar los libros que quiera.
El tamaño más grande (189 dólares) es el que recibe todos los elogios porque parece el último modelo. En una de sus publicidades enumeran las siguientes cualidades que mejoran, quiero suponer, el modelo anterior y más viejo (debe tener tres meses de viejo):
- Alto contraste de la pantalla. Hasta un 50% mejor que cualquier otro e-reader
- Se puede leer con la luz solar directa a la pantalla ya que no provoca resplandor.
- Las fuentes se han mejorado para poder leer las palabras con mayor nitidez.
- Mejor diseño
- Es todavía más liviana que sus modelos anteriores, aseguran que 15 % más ligera y pesa menos que un libro de bolsillo.
- Las baterías duran un mes.
- Se calcula que se pueden almacenar cerca de 3.500 libros
Bueno, y siguen señalando ventajas que parecen eclipsadas con la última cifra de 3.500 libros, digamos una buena biblioteca para llevar encima en las vacaciones sin contar las novedades que ofrece Amazon.com o cualquier otra página que venda libros o, mediante extrañas alquimias, los obsequie en PDF.
Algo para tener en cuenta para los hispano parlantes es que la biblioteca digital de Amazon cuenta con pocos libros en castellano, si no me equivoco, sólo unos 4500 libros y la verdad parece ser la oportunidad ingresar nuestros trabajos en Amazon.com y en esos adminículos es . Y todo sin tener que pagar nada. De todos modos, tampoco hay que fantasear con grandes ventas porque como se sabe internet es como un océano y cualquier publicación que uno haga en la red es el equivalente a tirar una botella al mar. Lo que sigue es un trabajo arduo de difusión de lo que se ofrece y una larga espera hasta ver cómo se puede llegar a mucha gente (mucha en internet es miles) y esperar a ver cuántos de ellos se interesan por el producto de uno. No puedo ahora explicarlo, en parte para no extender la entrada y también porque mi idea responde más a la intuición que a un estudio de mercado sesudísimo, estoy convencido de que los libros virtuales particularmente son productos de difusión más fácil y más barata que otra mercadería. Su contenido permite definir más claramente su consumidor que otros productos . Manuales, libros técnicos, de ensayo, de autoayuda, supongo que son más aptos para leer en pantalla que los clásicos, cuentos y novelas. Se puede decir que no son muchos los lectores en occidente, sí, pero son los mejores y más constantes.

domingo, 18 de abril de 2010

La última cena

Esta Última Cena que no cesa, y en la que los criados como católicos hemos participado de chicos, mientras otros ya adultos se siguen sintiendo convidados al banquete, se le debe reconocer la maravillosa brillantez como puesta escenográfica sagrada.

Los creyentes dirán con razón que su belleza y perfección se debe a justamente al talento de su autor, que con maestría fue capaz de concebirla y al mismo tiempo interpretarla. Algo que, por supuesto, salvando las distancias sólo conozco un caso similar: Orson Welles en su Citizen Kane. Mientras los ateos, y me defino como tal, seguiremos atribuyendo esta maravillosa representación ficcional a esa valiosa capacidad que tienen los hombres cuando construyen azarosa y anónimamente algo en lo que ponen su fe.
Mi posición es un tanto soberbia, y quizás etnocentrista, pues deja de lado las manifestaciones religiosas de otras culturas que -seguramente- juzgaban el hecho sagrado que perpetraban para alcanzar la atención de sus dioses, como el mejor y más certero acto. Piénsese en los Mayas que desconyunturaban a chicos de ocho años, y luego de largas y coreográficas martirizaciones les arrancaban el corazón para brindarle energía a ese cosmos siempre hambriento. Pero salvando lo atroz del ejemplo, para ellos debió ser un momento cargado de una emotividad y sacralidad que nosotros sólo podemos juzgar como criminal.
Lo cierto es que la Última Cena de Jesús con los discípulos se repite desde ese día en cada misa, en cada iglesia, capilla y espacio donde un sacerdote, asumiendo el rol protagónico, convierte el pan en carne y el vino en sangre mientras los feligreses pasan por ser los discípulos de ese maestro. Lo único distinto a esa primera vez, quizás sea la ausencia de Judas Iscariote, papel que seguramente, en las primeras misas nadie quiso asumir y ese olfato fino de gran publicista que siempre tuvo la iglesia prefirió hacerlo a un lado.(Agregado en 2013. No hay caso el poder clerical me nubló la vista: Judas Iscariote somos nosotros, los feligreses; esa culpa que nos tiene atado como una bola de presidiario. No, si San Pablo supo cómo traer al redil a los esclavos, haciéndolos prisioneros de su propia carnalidad.
Este largo prólogo en realidad quiere llegar a expresar que el hecho de esa ultima reunión tuvo un ilustrador a la altura de las circunstancias. No fue la única representación pictórica, por supuesto, pero para los occidentales al hablar de la Ultima Cena no podemos dejar de asociarla con el fresco realizado por el gran Leonardo Da Vinci.
Es tal esa impronta estética en nuestra mente que como veremos a continuación artistas, diseñadores y también publicistas se valen de ella para contarnos algo nuevo sobre esa vieja y Ültima Cena.

Esta es la Última Cena de Luis Buñuel de su película Viridiana,
filmada, aunque parezca mentira en España en 1961, o se la España de Franco.


Esta es la de Los Soprano

Voy a seguir en otro momento porque incluir las fotos me tiene loco y tengo miedo de darle una patada a la computadora)


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domingo, 21 de marzo de 2010

Mario Bunge: "Ya no soy gorila"


En un reportaje que le realizó Ricardo Carpena para la La Nación, el físico y epistemólogo se definió como ex-gorila y contó cuál era el espíritu que llevó a muchos de su generación a rechazar al peronismo. Me parece interesante porque ayuda a comprender el peronismo, sobre todo a aquellos que siguen repitiendo "Yo al peronismo no lo entiendo" como pose, en algunos casos, y también para esquivar cualquiera definición ideológica.

-¿Entonces dice que ya no es gorila?
-No, soy mono tití (risas). No soy ni gorila ni chimpancé.


-¿Y qué cambió en usted?
-Eramos tan apasionadamente antiperonistas que no fuimos capaces de hacer un análisis objetivo del peronismo. Más aún, usábamos categorías políticas europeas. Creíamos que el peronismo era una forma de fascismo. Y no lo es: es original, es un tipo de populismo. Creíamos también que Perón era bruto. Es falso. Era inteligente, no sólo habilidoso, y tenía cultura histórica, al fin y al cabo era profesor de historia militar en el Colegio Militar. Lo menospreciamos y por eso no lo entendemos. Gino Germani, que fue el fundador de la sociología moderna en la Argentina, se fue del país en 1966 y al año siguiente me visitó en Montreal. Le pregunté: "¿Por qué te fuiste de la Argentina? ¿Por la persecución? No -me dijo-, me fui porque fui incapaz de entender al peronismo. Todavía hoy no lo entiendo". Y es así: quien no entiende al peronismo no entiende el país.

-La incomprensión del peronismo es casi lógica, por ejemplo, cuando se ve que conviven la izquierda, la derecha, el centro.
- Sí, pero hay ciertos aspectos que son muy originales. Por ejemplo, Perón quiso modernizar la Argentina. También otros militares progresistas como el general Savio o como el fundador de YPF, el general Mosconi. El partido dominante, conservador, no quería modernizar nada.

jueves, 11 de marzo de 2010

Un cuento de Augusto Monterroso "El Eclipse", que explica mejor a los Mayas que muchos tratados.


Cuando Fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable, definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos V condescendiera a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora. Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponía a sacrificarlo ante un altar, un altar que Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de si mismo. Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas. Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso en lo mas íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
.» - Si me matáis - les dijo - puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura. Los indígenas se miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén. Dos horas después, el corazón de Fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz del sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían los eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles...»

sábado, 27 de febrero de 2010

Al buscar material para cierto trabajo relacionado con las Pirámides de Egipto encontré un texto descriptivo sobre las tres famosas moles de piedra escrito por un historiador árabe, llamado Maqrizi, nacido en El Cairo en 1360 y muerto hacia el año 1442. El relato que hace el historiador árabe es lo más parecido a una ficción borgeana que he leído en mi vida.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

AVATAR

Avatar es una buena idea con un desarrollo débil sólo basado en las portentosas imagenes que por un momento lo colocan a uno en una alucinación. La película está trabajada sobre una estética que va del diseño marino a una especie de mitología legendaria a lo Ciruelo, -esos dibujos de dragones voladores que, seguramente él no inventó y deben estar inspirados en el comic hiperrealista gótico; quiero creer, ya que no sé mucho del tema. Los aborígenes son una mezcla de sioux con elfos y duendes de dos metros y media de altura. Más allá de estas novedades la película es un festival Cameron con los humillados marines de Alien II y una historia de amor prohibido similar a Titanic que acá se resuelve con una facilidad sorprendente. Algunos personajes cargan con una psicología de trazo grueso que parecen programados como el Terminator I para despreciar y cumplir su función sin importarles nada. ¿Por qué son tan malos? ¿Por qué el militar es tan eficientemente malvado? Y después de todo no se trata de una invasión de norteamericanos a un país árabe, si no de una especie de factoría que saca un mineral en un planeta llamado Pandora, que ni siquiera nos explican para qué sirve pero es carísimo y justifica hasta pasarle por encima a una cultura sin ni siquiera intentar engañarlos con espejitos de colores o hacerlos participes de la ganancia que, -como ha quedado demostrado en Arabia Saudita-, es la mejor manera de sacar materias primas de un país en vías de desarrollo sin que molesten los hipernacionalistas. Igual cuando cometen su tropelía hasta el ingeniero más malo baja la cabeza con alguna verguenza, no la suficiente para ordenar otro ataque masivo y destructor que sabemos tendrá que fracasar. La acabo de ver, y enseguida me pregunto: "¿Me quedaron ganas de volver a verlas igual que me ocurrió con otras películas de Cameron como Terminator I y II, Alien 2, Mentiras verdaderas?...mh... No, por ahora, no. Este mundo que creó James Cameron llamado Pandora finalmente no parece abrir ningúna caja si no más bien rechazar y preservarse de esa plaga llamada humanidad con cierta facilidad. Me parece que se habla de una continuación, no sé; en Alien la empresa no se daba por vencida y seguía mandando misiones para hacerse de un Alien, tal vez esta empresa vuelva a atacar para hacerse de ese mineral que flota sobre un cenicero y el kilo sale unos 200.000 dólares pero nunca sabremos para qué sirve. Ah, un detalle interesante y que explica la presencia de un cenicero: la experta en biología interpretado por Sigourney Weaver es la única en una base oxigenada que fuma, aunque cuando se transforma en su avatar ya no fuma sólo respira ese aire límpido y casi protector de la atmósfera de Pandora.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Empanadas momificadas

Los estudios realizados con carbono 14 calculan que estas empanadas tienen una antiguedad de 1400 años.

IPligence

IPligence
Visit http://www.ipligence.com

viernes, 27 de noviembre de 2009

Tumores y Humores



Una célula maligna es la que desea imponer su propio y absurdo orden sobre las demás. ¿Por qué lo hace? Porque es su naturaleza: ser a través de la destrucción y la apropiación. Una célula maligna siente que todas las demás, las que viven sus vidas con completa vitalidad le deben algo, algo le han quitado y por consiguiente avanzará hasta quitarles todo lo que pueda; su conformación su espacio vital.
Esas células oscuras saben juzgar sin jamás juzgarse a sí mismas porque ellas son el modelo y exigen que las otras células se conviertan en aquello para lo que no están preparadas, o sea, en células malignas. Es un circuito cerrado, es su cosmos patético y triste y, lamentablemente, es también su propia destrucción.
En general, la mayoría de las células puede evitar este ataque sin sentido, pero muchas veces logra turbar el orden basado en una armonía que tiende a la vitalidad y a la reproducción, o sea la alegría y la felicidad, sensaciones que la célula maligna desconoce, porque si tuviera alguna consciencia de lo que destruye en su avance por perturbar la vida, dejaría de hacerlo. Pero jamás lo hará. Así, cuando logra desbaratar el orden, la célula maligna logra su cometido y sumerge al conjunto en la apatía, el disparate, en una inercia de muerte que da inicio al tumor, la putrefacción y la muerte.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Mi futuro según los Horóscopos de La Nación y Clarín

En La Nación
Hoy te levantaste con las energías renovadas y de buen humor, pero las noticias que lleguen hasta ti lograrán cambiar tu carácter.Amor: Tu moral entrará en conflicto. Tu pareja exige cosas que tú no estás dispuesto a cumplir. Lo mejor será sincerarse y negociar.Riqueza: Invertir en tu capacitación es ir a lo seguro. Los que estén al frente de un comercio notarán que las ventas mejoran.Bienestar: No sabes guardar un secreto y eso hace que la gente no confíe en ti. Aprende a no ser tan boca floja, nadie querrá contarte nada.
En Clarín
Promueve nuevas asociaciones laborales y obtiene ganancias concretas. No espere, si sabe aprovechar las situaciones que se presentan obtendrá bienestar.

Estuve leyendo los horóscopos de los diarios La Nación y Clarín. Se supone que en unas pocas palabras puedo saber qué me depara el futuro. La sensación que tengo al leer el horóscopo de mi signo en La Nación es que la persona encargada de -supongo-analizar las estrellas y dar su veredicto para la jornada en curso tiene un ojo demasiado inclinado a percibir lo negativo. Hace días que me pronostica malestares, peleas desastres financieros o algo peor: "un cambio radical". Y ya sabemos que a nadie le gusta encontrarse de pronto en situaciones completamente nuevas y extremas, por lo menos a mi edad.

Mi observación sobre la visión negativa del horoscopero no es caprichosa: leáse el resto de los signos del día y se podrá notar esa tendencia a señalar negatividades más que alegrías.

Nótese también que el horoscopero trabaja sobre frases ciclotímicas, por llamar de alguna manera a la intención de levantarnos el ánimo para enseguida, darnos un mazazo y dejarnos poco menos que sin aliento. Como ejemplo la primera oración: me levanto con energías renovadas y feliz pero pronto "las noticias que lleguen a mí" harán que cambie mi carácter. Es cierto que ésto se puede interpretar de muchas maneras y la que uno supone acertada es que terminará por tener un día endemoniado.

En cuanto al pronóstico zoodiacal de Clarín, las cosas son más simples, positivas las más de las veces y brevísimas que es, en definitiva, lo que se espera de un Horóscopo, que por lo menos le permita vivir el día con la ilusión de algún regalo del cielo y no, como el de La Nación, que en su signo se vea reflejado lo mismo que vemos en la realidad: desastres, crímenes y mucho dolor.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Si la cosa funciona - Otro Woody Allen, el mismo, pero cada vez mejor

Woody Allen en esta película no tiene necesidad de extenderse mucho en describir el entorno donde hace jugar a sus personajes, porque está de regresó en el mismo New York que supo inventar y sus espectadores conocemos tan bien.
Los personajes tampoco nos resultarán desconocidos, y menos el protagonista, -su alter ego- que mueve los brazos y dice los infaltables y magníficos chistes grouchonianos como sólo Woody Allen y bueno, su inspirador sabía hacerlo.
El resto es el conflicto que ha utilizado tantas veces: la visión hiperintelectual de la vida contra la naturaleza, el deseo, la felicidad... Pero no por repetitivo resulta vacío y menos aburrido. Parejas que van, parejas que vienen y la película termina como le gusta a Woody Allen en una fiesta donde están los ex con sus actuales parejas y la moraleja final. La felicidad no dura siempre pero cuando una la disfruta es mejor aprovecharla y no hacer muchas preguntas. Después de ver casi todos sus películas uno nota que Woody poco a poco a logrado simplificar cada vez más las situaciones y afinar sus chistes para alcanzar cierta perfección que muchos distraidos pueden atribuir al cansancio la vejez, bla, bla. Es maestría. Después de ver la película, uno agradece profundamente salir contento y satisfecho, igual que después de comer el plato preferido en el lugar donde uno mejor se siente y cada día parece que lo preparan mejor.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El Juego de Arcibel en Ebook

Acabo de editar como ebook o libro digital o elibro, como más les guste, mi novela El Juego de Arcibel. Fue escrita antes de la versión definitiva del guión cinematográfico que se utilizó para filmar la película homónima que dirigió Alberto Lecchi y se estrenó en el 2003.
El libro, como es lógico desarrolla situaciones y personajes con las características que sólo permite ese universo infinito que es una novela. Esta experiencia me llevó a pensar que antes de escribir un guión conviene este desarrollo narrativo largo de la historia y no la escritura de notas aisladas que luego sirvan a la redacción del guión. De todos modos, no nos engañemos son dos cosas distintas con espacios de desarrollo económicamente distintos.
Siempre imaginé que la novela llevara una especie de apéndice con el reglamento del juego, el tablero y las fichas para que uno pudiera armarlo, bueno, no lo agregué aquí porque en la web y gratuitamente se puede descargar todo esto: sólo hay que ir a eljuegodearcibel.com.ar.
Para comprar el ebook se debe ir a esta página de Mercado libre que te permitirá pagarlo por un sistema de pago utilizando diversos sistemas. El precio es de 10 pesos.

Si te aferrás al pasado te volvés Escoria

Hoy fui a ver Escoria, esa obra armada y dirigida por Muscari, que planta en escena a un grupo de actores que tuvieron su cuarto de hora en la televisión o en el teatro. La obra me recordó un documental de un director suizo, Daniel Schmidt, que describía la vida de un grupo de cantantes de ópera que no alcanzaron (uno estaría tentado a decir: la nota), pero digamos, no cumplieron con las expectativas de su época o, su voz, se quebró antes de que hubieran podido reunir el suficiente dinero para poder mantenerse en la vejez. Los ancianos ocupan en la película un asilo donado por el gran Giuseppe Verdi para darle cobijo a artistas del bel canto abandonados a su suerte.
Las diferencias con el fantástico documental de Schmidt, llamado Il Bacio di Tosca, parecen ser muchas, aunque si uno hila fino, resultan no ser tantas. En el Il Bacio se habla de cantantes que nacieron o templaron su voz en largos estudios con cantantes de su época. Escoria reúne un poco de todo. Otra aparente diferencia es la manera de asumir su sitúación. Los ex cantantes están convencidos de que a su manera, y pese a su situación provisional, fueron primeras figuras. En cambio, en Escoria, la mayoría, afín a nuestra idiosincrasia, asume que en realidad no merecieron la fama, pero tampoco el olvido, pero ese desprecio de sí mismos, ese llanto por la propia minusvalía se mantiene poco tiempo. Basta que alguien le raspe la cáscara de la humildad a cualquiera de esas personas, para que emerga, airoso el personaje monstruoso que terminará expresando que fue un incomprendido, injustamente olvidado por los celos de los demás o alguna confabulación inenarrable. No todos muestran la hilacha de su resentimiento, pero la mayoría. Osvaldo Guidi, hay que reconocerlo, de entrada se muestra como un marginado por quién sabe qué oscuras logia. Guidi aclara que alguna culpa tuvo él, al no negarse a asumir en un año, tres personajes en tres programas distintos o, algo así. Tres personajes en un sólo programa que le valieron consecuentemente el Martín Fierro al mejor actor de reparto que terminó por dejarlo fuera de la televisión, del teatro y de la vida. Envidias y celos que en definitiva troncharon una carrera que no debía terminar justamente, en esta obra de teatro, me refiero a Escoria.
El resto del elenco nos cuenta que igual a Guidi, sufrieron el olvido luego de sufrir el éxito, pero las razones de la interrupción televisiva o teatrales pasaron por otros lugares distintos a la confulación.
Julieta Magaña parece asumir que su llegada a la televisión fue un impulso ligado más a su apellido que a su vocación. Y parece contenta de tener una estela de admiradores que rondan los cincuenta años. Paola Papini, si bien asume su filiación con María Aurelia Bisutti, da a entender que un embarazo la sacó de la ruta, y luego no pudo regresar al camino materno. Es obvio decir que su madre podría haber encabezado este elenco de Escoria, con más derecho que cualquiera de los que participa: el nivel de éxito que tuvo María Aurelia Bisutti durante casi dos décadas está sólo a la altura del olvido que cayó sobre ella en las siguientes dos décadas. Pero quizás Bisutti era demasiado estrella estrellada para Escoria, y por eso hace dos años Muscari prefirió hacer con ella un unipersonal : "Piel de chancho" que también se ofreció en el Teatro del Pueblo.
Gogo Rojo no cuenta su alejamiento de las tablas como una tragedia, parece más bien una decisión tomada para vivir más tranquila, pero demuestra enseguida, cuando se quita una blusa y deja casi al aire unos pechos bastante dignos y se lanza a bailar un ritmo sesentistas, que aún perdura en Gogo mucho de aquello que fue. Cristina Tejedor, Marikena Riera y Héctor Fernández Rubio (el portero Efraín de Señorita Maestra) hablan de su momento de gloria pero no parecen decididos a abandonar la ilusión de que son actores de reparto, y pueden regresar a la televisión. También está Liliana Benard que pasa la mayor parte de la obra de aquí para allá sin demasiada letra, casi interpretando a la gordita buena que le conocimos en cientos de programas, pero termina por asumir ella sola el final, donde demuestra sus verdaderas condiciones de actriz eclipsadas por el encasillamiento que sufren los obesos en la televisión. Luego hay dos personajes que uno estaría tentado a no considerar como salidos del riñón de los artistas. Willy Ruano y Noemí Alan. Willy porque salió de un programa de televisión como Alta Tensión donde los jóvenes hacían mímica sobre temas musicales. Un comienzo parecido al que tuvo Guido Süller que fue susano de Susana Giménez , sólo que Willy, aparentemente no tiene hermana o una hermana tan especial como Silvia Süller ,y comenzó a actuar en programas de televisión y cine hasta hasta que desapareció de los medios para regresa de vez en cuando como un objeto de nostalgia o en Gasoleros, a raíz de que Panigassi había bailado en Alta Tensión. Willy es el clásico muchacho simpático que debe estar contento con lo que hizo y puede, como hace, exigir que le paguen por las repeticiones en el canal Volver de las películas donde trabajó, pero su paso a retiro efectivo no puede ser juzgado como una tragedia. En cambio, Noemí Alan, pese a sus comienzos junto a Sofovich y Porcel, pone de manifiesto en la obra que por esa estúpida foto junto al Tigre Acosta que marcó su carrea nos hemos perdido una excelente actriz. Realmente es una pena porque en sus tres o cuatro intervenciones en Escoria ,uno percibe ese fuego sagrado que trabajado puede -y quizás esta obra se lo permita- incursionar en otros textos y otros personajes que los que hasta ahora le conocemos.
Muscari realizó un excelente trabajo reuniendo a todas estas personas desesperadas en volver a ser personajes, por ser convocadas para contar las historias de otros; en ser otros. Ellos, que ahora por envidias, porque ya están viejos o gordos se sienten huérfanos de luces, aplausos, sonrisas y sin un libreto a mano, lograron, gracias al director, que por primera vez valoraran el libreto más importanta que es la historia de su vida, sin prejuicios y descarnadamente.
Muscari también logró entretejiendo los deseos, dolores y miserias de cada uno proyectar algo que a la larga padecemos todos y los artistas, -ellos siempre tan extravertidos, tan dados vuelta como una media y dispuestos a mostrarnos hasta sus cicatrices más desagradables-, saben hacer sin vueltas: prestarse a ser espejos para que nosotros nos miremos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

El secreto de sus ojos

Es interesante ver como Campanella le da impulso a una situación sin preocuparse demasiado por el asunto que la origina. Es un recurso muy utilizado por los guionistas norteamericanos, y también los guionistas que saben que no vale la pena detenerse en explicaciones. Los de ahora y los de siempre. El sabe que el público es agradecido con quienes no se extienden en explicar las cosas tratando de ser verosímiles y sólo logran enturbiar y aplomar la historia. En El secreto... necesita rápidamente conectar a la víctima con el asesino entonces como el tipo aparece en dos fotos y la mira con extraña intensidad y ya está, no es necesario más para que comience una persecusión que luego sabremos durará décadas. Igual con la sorpresa que se llevan los protagonistas al enterarse de que todo el esfuerzo realizado para hacer justicia fue inútil. No se mete a explicar demasiado la época pese a que no se trata de una situación ocurrida durante la dictadura sino en el tramo final de la democracia setentista donde, como en la película, parecen haberse liberado todas las fuerzas del mal y quedamos la mayoría en medio de un tiroteo. Esta imposibilidad de ordenar la vida que sufrimos durante esos años y aún continuamos padeciendo, explica un final que parece expresar un deseo colectivo incumplido, aún hoy que se reiniciaron las causas contra los genocidas pero, sentimos, que eso no termina de explicar ni castigar todo lo ocurrido.


Esa economía argumental que ofrece Campanella como guionista y luego plasma con mano maestra como director y montajista de su obra, hacen de El secreto de sus ojos una de las mejores películas de este año y quizás la mejor de la filmografía de este director.

Una aclaración: esta película no es una historia de acción, ni un policial ni un drama como vi que por ahí la catalogaban, más bien se trata de una película de amor. Expósito ve el amor inextinguible en el pobre viudo de la chica pero no puede percibir él suyo hacia la abogada que interpreta Soledad Villamil. La película comienza justamente con el momento más intenso de esa pareja: cuando se separan por años y luego, cuando vuelven a evocar esa partida a través de lo escrito por Expósito en su novela, ella le reprocha porqué no tuvo el valor de llevársela. El recién entonces parece darse cuenta de algo que en realidad es un juego de desencuentros que jugaron y seguirán jugando los dos. Creo, que a esa situación le faltó un doble remate donde Expósito le recordara que ella tampoco hubiese tenido el valor de irse con él.

La gran secuencia de la Cancha de Racing supongo que quedará en la historia del cine argentino como el fallido salto del muro de Juan Moreira, el protagonista de Hombre mirando al Sudeste dirigiendo la novena sinfonía en Parque Lezama, o el fantástico asalto con escarapela e Himno Nacional incluído, de Un oso Rojo de Caetano.

Algo más sobre el guión: qué bien dosificado el humor y qué bien que está Guillermo Francella, no sólo en sus microintervenciones atendiendo, en realidad desatendiendo un teléfono que suena y al que el empleado judicial que interpreta contesta cualquier disparate. Uno que recuerdo... "Hola, Banco de Esperma, oficina de préstamos". Pero también sobresale interpretando a ese patético alcohólico con una maestría que pide más trabajo de Francella como actor total y dejar de encajonarlo como comediante o peor, cómico. Igual que Darín, Francella demuestra que como es un gran actor puede transitar de ida y vuelta el camino que va del drama a la comedia.

Pablo Rago, Soledad Villamil están muy bien y también un actor que -pobre- ya quedó escrachado como el Don Carlos de la propaganda del Ministerio de Trabajo y le costará sacarse de encima que por ejemplo exista una página en Facebook con varios cientos de miles de fans titulada Don Carlos Pelotudo y sea su foto la que la encabeza.